Si te encuentras en una situación de maltrato físico o psicológico, no tienes que recorrer este camino sola. Tu seguridad y la de tus hijos son la prioridad absoluta.
Denunciar una situación de violencia de género es uno de los pasos más difíciles en la vida de una mujer. El miedo a las represalias, la incertidumbre económica o el impacto en los hijos suelen frenar la decisión de buscar ayuda legal. Contar con un abogado especializado desde antes de poner la denuncia es vital para garantizar que la Orden de Protección sea aprobada y que recibas el amparo judicial necesario.
Nuestro despacho no solo ejerce la acusación particular en el juzgado; te acompañamos en la gestión emocional y logística que conlleva este proceso penal. Nuestra intervención se centra en tres pilares de protección inmediata:

En los casos de violencia de género, la prueba suele ser compleja, especialmente cuando el maltrato ocurre en la intimidad del hogar. Por ello, construimos una estrategia de acusación sólida basada en evidencias objetivas:
El control, las humillaciones y las amenazas son formas de violencia que dejan cicatrices invisibles pero demostrables. Utilizamos informes periciales psicológicos y el análisis de comunicaciones (mensajes, correos) para demostrar el clima de dominación y miedo.
Si ha existido agresión física, te orientamos sobre cómo obtener el parte de lesiones adecuado y cómo asegurar que las pruebas forenses sean determinantes en la fase de instrucción para evitar el archivo de la causa.
A menudo, el testimonio de familiares, vecinos o incluso profesionales del ámbito educativo o sanitario es clave para corroborar la persistencia de la situación de maltrato a lo largo del tiempo.
El sistema legal español ofrece una red de protección para que la víctima pueda rehacer su vida con independencia. Como tu representación legal, te ayudamos a gestionar:
Muchas mujeres temen el momento de declarar frente a su agresor. Como tu acusación particular, nos encargamos de solicitar medidas de protección en el juzgado, como el uso de biombos o videoconferencias, para que nunca tengas que enfrentarte visualmente a él durante el proceso judicial.
Nuestro objetivo es que el procedimiento termine en una sentencia condenatoria que garantice tu paz y el bienestar de tu familia, asegurando que se haga justicia por cada una de las situaciones sufridas.
¿Necesitas dar el paso pero tienes miedo? Contacta con nosotros para una consulta totalmente confidencial y segura. Analizaremos tu situación sin compromiso y te explicaremos cómo protegerte legalmente desde hoy mismo.
La Orden de Protección es una resolución judicial que activa medidas cautelares inmediatas para protegerte. A nivel penal, suele incluir la prohibición de aproximación (alejamiento) y la prohibición de comunicación del agresor hacia ti. A nivel civil, permite que el juez decida sobre el uso de la vivienda familiar y la custodia provisional de los hijos en el mismo momento, ofreciéndote un marco de seguridad jurídica desde el primer día de la denuncia.
Para obtener medidas de alejamiento o protección policial sí es necesaria la denuncia penal. No obstante, puedes acudir a nuestro despacho antes de dar ese paso. Analizaremos las pruebas disponibles (mensajes, audios, informes) para que, cuando decidas acudir al juzgado, lo hagas con una estrategia sólida que minimice el riesgo de archivo y asegure que las medidas de protección sean concedidas.
La ley de violencia de género prioriza el bienestar de los menores. En la mayoría de los casos donde se acredita maltrato, el juez suspende el régimen de visitas o las comunicaciones del padre con los hijos para evitar el riesgo de violencia vicaria. Como tu acusación, solicitaremos medidas urgentes para que mantengas la guarda y custodia exclusiva y se fije una pensión de alimentos inmediata para asegurar el sustento de los menores.
En casos de maltrato físico o psicológico sin lesiones graves, el Código Penal prevé penas de prisión de seis meses a un año. Dependiendo de la gravedad y de los antecedentes del agresor, el juez puede imponer también trabajos en beneficio de la comunidad. Es importante saber que, independientemente de la pena de cárcel, la condena siempre conlleva una orden de alejamiento obligatoria que suele durar entre uno y tres años más que la propia pena impuesta.
Sí, aunque puedes acogerte a tu derecho a no declarar, debes saber que el Ministerio Fiscal suele continuar con el procedimiento de oficio si existen indicios claros de delito o partes médicos. Por ello, es fundamental contar con asesoramiento legal profesional para que no te sientas presionada ni desamparada durante las distintas fases del procedimiento judicial.
El maltrato psicológico y el control ambiental son delitos punibles. Son pruebas fundamentales los mensajes de WhatsApp, los correos electrónicos, los registros de llamadas entrantes constantes y los testimonios de personas de tu entorno que hayan presenciado insultos o humillaciones. Además, un informe pericial psicológico que acredite el daño emocional sufrido es una de las herramientas más potentes para lograr una sentencia condenatoria.
Existen diversos recursos como la Renta Activa de Inserción (RAI) y ayudas de pago único si acreditas dificultades para obtener empleo debido a tu situación. Además, como víctima, tienes derecho a solicitar una indemnización económica en la propia sentencia penal por los daños morales y físicos sufridos. Nosotros te guiaremos en toda la tramitación para asegurar que no te falten recursos para empezar de nuevo.
Ofrecemos nuestros servicios en toda Asturias: Gijón, Oviedo, Avilés, La Felguera, Mieres, Sama, Pola de Siero, Piedras Blancas, Trubia
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